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LA VIRGEN DE LA LECHE, UNA ADVOCACIÓN SINGULAR

       En la iconografía cristiana existen representaciones que revisten un carácter singular. En la iglesia de Santa María de la Encarnación de Jerez de los Caballeros podemos encontrar dos de estas inusuales advocaciones que llaman la atención de los visitantes. Una de ellas es Nuestra Señora del Tránsito,  representación yacente de la Virgen María muerta antes de ascender a los cielos. Está situada a la izquierda, en el retablo de San Blas. La otra es la Virgen de la Leche, la imagen de María dando de mamar al Niño.

       Yo conocía la existencia de la Cueva de la Leche en Belén, donde se dice que María amamantó al Niño. También alguna referencia a este hecho en las Cantigas de Alfonso X el Sabio. Existen, además, algunas pinturas famosas con esta temática, que yo recuerde la Virgen de la Leche de Boticelli, otra de Leonardo da Vinci, la de Murillo y otra de Pedro Berruguete. Y en cuanto a imaginería, aparte de la nuestra que estamos comentando, solamente tenía noticias de la patrona de Valverde del Camino, la Virgen del Reposo, que debía estar originalmente en la misma actitud según solía cantar con mis amigos en mis tiempos de estudiante en Sevilla:  “.. la Virgen le ofrece el pecho, / el Niño con ansia mama, / y a atragantones se duerme / mientras le canta la nana.” Poesía pura que nos revela el lado más humano de María. Me interesé por ella, llegó a mis manos una estampa y, efectivamente, la Virgen del Reposo valverdeña porta al Niño en brazos llevándose la mano derecha al pecho en actitud de ofrecerlo. Pero la Virgen del Reposo va vestida y está de pie. Seguramente la visión del pecho descubierto molestaría en su tiempo y acabarían por taparlo, como lo harían otras partes del cuerpo consideradas impúdicas. Recordemos, por ejemplo, el caso de las pinturas de la Capilla Sixtina o, más cercano a nosotros, el de nuestro Cristo de la Piedad que mostró todo el esplendor de su talla cuando le fue suprimido el paño superpuesto.

       En el transcurso de la I Ruta Histórica Templaria recalamos en la ciudad de Tomar para conocer el Convento de los Caballeros de Cristo. Ya sabemos que, en Portugal, la Orden de Cristo sucedió a la Orden del Temple cuando ésta fue disuelta por el papa de Roma. Fue un caballero templario llamado Gualdim Pais quien fundó en el siglo XI la villa de Tomar con el nombre de Tomar de los Caballeros. Asimismo Gualdim Pais, un personaje de leyenda, ordenó la construcción de la Iglesia de Santa María dos Olivais en Tomar con el fin de que sirviera de panteón de los Maestres de la Orden.

       Llegamos a la iglesia de Santa María dos Olivais y, en el ábside, sobre una columna, presidiendo el primer templo gótico de Portugal, estaba la Virgen de la Leche, así la llaman también los portugueses, - Virgen da Leite-, una imagen gótica de rasgos muy primitivos, de pie y dando de mamar al Niño. La imagen se atribuye a Diogo Pires el Viejo, es muy venerada por nuestros hermanos del país vecino y la tienen por una representación original y rara. Como curiosidad para el lector diremos que la Virgen de la Leche es también la patrona de la ciudad de Braga, la Bracara romana, al norte de Portugal.

       Como vemos existen bastantes representaciones de esta escena tan humana que tiene sus orígenes en las antiguas religiones, siempre asociada a los ritos de fecundidad y a los valores de la madre. Muchas representaciones pero ninguna ofrece a los ojos del espectador la belleza serena y la ternura de la escena de nuestra Virgen de la Leche dando de mamar al Niño. Y esta paz que transmite la imagen se ve acrecentada cuando se convierte en el motivo central de la celebración del tiempo de Navidad, en la iglesia de Santa María de la Encarnación de Jerez de los Caballeros. Un acierto para quien se le ocurriera. Un Nacimiento muy original –a mi no me gusta llamarle Belén- que hace que se valore una imagen que transmite toda la sensibilidad de María en su papel de madre.

José Márquez Franco.

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotos: José Márquez Franco